Inmunología

El rápido desarrollo de la Inmunología durante este siglo ha hecho que cada vez sea más aplicable en la práctica clínica, en la prevención, en el desarrollo, en la evolución y en el tratamiento de un gran número de enfermedades. Por lo tanto, cada vez es más importante definir los contenidos y la organización de la Inmunología clínica y agrupar los criterios que se deben utilizar para la educación postgraduada y la titulación correspondiente.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) (l) y la Unión Internacional de Sociedades de Inmunología (IUIS) (2) publicaron unos informes en l972 y l976, respectivamente, que versaban sobre el contenido y la organización de la Inmunología clínica. 

Además, la IUIS ha publicado una serie de informes sobre temas centrales de Inmunología clínica (3-7), así como, la Sociedad Inglesa de Inmunología han hecho públicas sus recomendaciones sobre inmunología (8-11). 

Las primeras contribuciones de la Inmunología a la Medicina partieron del reconocimiento de que era posible inducir inmunidad frente a los agentes patógenos infecciosos sin necesidad de que el individuo padeciera la enfermedad con todas sus consecuencias; es decir, el fundamento de las vacunas representa el nacimiento histórico de la Inmunología. 

Este conocimiento empírico fue de gran utilidad y permitió estudiar los mecanismos que conferían esta resistencia y condujo al descubrimiento de los anticuerpos

Hasta los años sesenta del presente siglo, el mayor progreso de la Inmunología se produjo en la elucidación de la naturaleza de los anticuerpos, del complemento y de la reacción antígeno-anticuerpo. Estos avances hicieron posible el perfeccionamiento de los métodos de diagnóstico serológico y su aplicación a otros campos con la aparición subsiguiente del radioinmunoanálisis y el enzimoinmunoanálisis. 

Recientemente, el número de enfermedades en las que se ha reconocido que el mal funcionamiento del sistema inmunitario es la causa o contribuye de forma importante al proceso patológico ha aumentado considerablemente. 

Estas enfermedades podrían clasificarse en tres grandes grupos: 
-Inmunodeficiencias
-Enfermedades autoinmunes
-Enfermedades por hipersensibilidad. 

La implicación del sistema inmunitario en la patogenia de estas enfermedades hace necesario un mayor grado de conocimiento de los mecanismos reguladores de la respuesta inmunitaria del que ahora poseemos. Sin embargo, aun sin comprender detalladamente los mecanismos de muchas de estas enfermedades inmunológicas, ya existen pruebas de laboratorio que permiten confirmar su diagnóstico clínico. 

Hasta hace pocos años, estas pruebas se basaban casi exclusivamente en la determinación de parámetros de inmunidad humoral, pero hoy en día incorporan parámetros celulares y moleculares. 

La caracterización bioquímica y funcional de las citocinas está abriendo una vía de valoración de la situación del sistema inmunitario y de seguimiento de la respuesta frente a un determinado agente patógeno.

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